Mujeres, BDSM y por qué deberías probarlo.

Por Marta Molas, de Amantis Gràcia 

El BDSM es toda una cultura sexual, erótica y vital que practica mucha gente en diferentes formatos. Desde los más vainillas (aquellas personas que se consideran que tienen una vida afectivo-sexual heteronormativa, clásica y un pelo aburrida) hasta los más hardocores, el BDSM ofrece multitud de experiencias con las que divertirse, descubrirse y darse placer. Hoy vamos a contaros, a vosotras, mujeres o personas con vagina, aquellas experiencias que quizás, queráis descubrir. 

¿Qué se entiende por BDSM?

La respuesta seria Bondage Sado Massoquism. ¿Y eso qué incluye? En primer lugar, el arte de atar. De este arte hay diferentes modalidades. La modalidad occidental, basada en atar a personas solas, entre ellas o a diferentes partes de objetos o estancias, para acabar practicando el acto sexual. Amarres del tipo puerta o cama son los más tradicionales. Y a las mujeres, suele ponerles mucho, que las aten, y atar a sus parejas. 

Otro tipo de ataduras son las orientales, completamente de moda en la ciudad de Barcelona. El Shibari es una forma tradicional de atadura artística con cuerdas originaria de Japón. La palabreja, Shibari, significa literalmente «atar» y es una erotización de lo que había sido el ‘Hojōjutsu’, una técnica de los samurais para transportar y torturar presos. En la actualidad, este bello y sensual arte consiste en usar cuerdas para crear complicados patrones y formas geométricas sobre cuerpos, muy a menudo, femeninos. El atador debe prestar máximo cuidado y atención sobre la atada y esta, dejarse querer y abrazar por las cuerdas y su cordador. Más allá de la sexualidad, es un juego de belleza, sensualidad y pasión por el otro. 

Otra parte importante del BDSM es la dominación/sumisión. Se trata de un acuerdo entre personas o parejas para realizar determinadas actitudes y/o actos que pueden ser eróticos, sexuales, afectivos o vitales. Es un pacto entre dos o más para hacer aquello que nos pone y nos motiva. Desde vestir una pieza fetichista hasta pactar un tipo de encuentro sexual. Todo vale… si está acordado. Son muchas las mujeres que disfrutan con estos juegos de rol, por la seguridad que representan acordar las escenas y  dejarse llevar por la representación. 

Y una última parte vital del BDSM es la estimulación y erotización de los sentidos. El BDSM es un conjunto de prácticas que tienen mucho que ver con los cinco sentidos: el tacto, la vista, el oído, el olfato  y el gusto. El BDSM juega con todos ellos: quito uno para darle predominancia a otro y así… succesivamente. En este sentido, tapar los ojos sirve para erizar la piel y avivar el gusto; y una mordaza obliga a la vista a intensificar función mientras disfruto de unas caricias en la piel…

¿Qué juguetes eróticos son adecuados para jugar a BDSM?

Los juguetes básicos que toda mujer debe probar algún día serían:

Unas cuerdas, por ejemplo, para Shibari. Son cuerdas, habitualmente de 8 metros o más, multiusos. Te pueden servir si estás pensando en atarte a ti y a tu pareja manos y pies. 

Unas esposas. Un clásico que todda mujer debe tener. Se llevan ahora las que vistes como pulsera de lencería y… cuando llega el momento, las muestras a tu pareja sutilmente para que el juego dure toda la noche. 

Unas pinzas. Uno de los puntos orgásmiscos menos conocidos por las mujeres son los pezones. A pesar de la importancia erótica de los senos, son muchas las que no saben que por esta parte del cuerpo es muy fácil llegar a intensos placeres y hasta orgasmos. El BDSM sí lo ha descubierto y por ello, idea juguetes alrededor de estos puntos orgásmicos, como son las pinzas para pezones. 

Un azotador. El accesorio más provocador. Con él se consiguen dobles propósitos: acariciar con su fina textura o azotar fuerte cuando nuestro/a sumis/a no se haya portado nada nada bien… Por cierto, es tendencia ahora comprarse azotadores de cuero vegano. Para que ningún animal deba sufrir por tu placer. 

¿Qué sitios de Barcelona visitar si quiero adentrarme en el submundo BDSMero?

En Barcelona siempre ha habido locales bedesemeros. Clubs tradicionales, locales de swingers con mazmorras, o salas privadas donde se hacían todo tipo de talleres, fiestas y encuentros privados.

En el Club Rosas Cinco, en el barrio del Putxet, encontraréis el club más antiguo de BDSM de Barcelona, donde tienen instalaciones adecuadas para practicar BDSM: tienen una sala con colchonetas para practicar suspensiones, disponen de un experto en Shibari residente y a menudo ofrecen cursos y actividades relacionadas con el Shibari y el BDSM en general. 

Otro local donde se realizan cursos y actividades alrededor de las cuerdas y el BDSM en Fausto Barcelona, en la calle Varsovia 69. Nunca un número fue tan adecuado 😀

En amantis Gràcia, muy a menudo también realizan charlas y talleres relacionadas con el Shibari y otras técnicas de atar. Encontraréis allí a menudo al maestro Alberto NoShibari. 

Y un centro especializado únicamente en Shibari, el Shibari Barcelona. Sus talleres de Shibari básico en fin de semana son un must.

Si os van más las fiestas, seguid a Black Unicorn, el club social de BDSM de moda en la actualidad.  ¡Hacen un montón de eventos dedicados a mujeres bedesemeras!

Después de todo esto… ¡No nos digas que no quieres practicar!

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